Descubren texto en piedra frente al Templo Mayor de Tenochtilan



En una franja de piso ubicada frente a los vestigios del Templo Mayor de Tenochtitlan han sido halladas 23 lápidas de tezontle de más de 550 años de antigüedad, con representaciones de serpientes, cautivos, ornamentos y guerreros. De acuerdo con los arqueólogos, las losas en su conjunto forman un discurso prehispánico relacionado con los mitos del nacimiento de Huitzilopochtli y con el del origen de la Guerra Sagrada. El hallazgo, que se ubicó con dirección a lo que fue el adoratorio a Huitzilopochtli, se registró a finales del año pasado por especialistas del INAH en la Plaza Manuel Gamio, junto a la plataforma circular decorada con cabezas de serpientes descubierta en septiembre de 2011. Raúl Barrera, el responsable de las excavaciones explicó:
Los vestigios prehispánicos son de gran valor arqueológico porque es la primera ocasión en que se encuentran, dentro de lo que era el recinto sagrado de Tenochtitlan, gran cantidad de lápidas dispuestas expresamente, a manera de documento iconográfico, para crear un discurso que narra ciertos mitos de esta antigua civilización. Los documentos Historia general de las cosas de la Nueva España, de Bernardino de Sahagún, Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme, escrito por Diego Durán, y los códices Boturini y Chimalpopoca, que refieren a los mitos del nacimiento de Huitzilopochtli y del origen de la Guerra Sagrada entre los mexicas, nos sugirieron que las imágenes talladas en estas 23 lajas de tezontle rojo y gris, están relacionadas con dichas narraciones mitológicas. El mito del nacimiento de Huitzilopochtli dice que la diosa de la tierra y la fertilidad, Coatlicue, quedó embarazada mediante una pluma que entró en su vientre mientras ella barría. Molestos por ello, sus hijos, los 400 guerreros surianos y la diosa Coyolxauhqui decidieron ir a la montaña de Coatepec, donde vivía Coatlicue, para matarla. Para llegar hasta ese sitio tuvieron que pasar por diferentes lugares: Tzompantlitlan, Coaxalpan y Apétlac. A su llegada al cerro Coatepec, Coyolxauhqui y los guerreros enfrentaron a Coatlicue y la decapitaron, en ese momento nació el dios de la guerra Huitzilopochtli, quien enfrentó a los surianos y mató a su hermana, a la cual desmembró. Todos los sitios que se citan en el mito, según las crónicas de Bernardino de Sahagún, están representados en el Recinto Sagrado de Tenochtitlan: el cerro Coatepec con el Templo Mayor, Apétlac con una gran losa decorada con serpientes donde eran recibidos los sacrificados, lugar localizado dentro de la zona arqueológica en la plataforma frontal del Templo Mayor. Mientras que Tzompantlitlan fue representado con un altar de un solo cuerpo donde se colocaban los cráneos de los sacrificados y el Coaxalpan, con una franja de piso al pie del Templo Mayor por donde sólo podían caminar los sacerdotes, sitio que quizá corresponda al suelo con lápidas recién encontrado. Por otra parte, la leyenda sobre el origen de la Guerra Sagrada entre los mexicas, descrita en los códices Chimalpopoca y Boturini, establece que durante el recorrido que éstos realizaron de Aztlán hacia el lago de Texcoco, en el Valle de México, donde edificarían su ciudad, bajaron del cielo los guerreros estelares del norte, llamados en náhuatl mimixcoas, que fueron enfrentados, derrotados y sacrificados por los tenochcas. Ambos mitos se relacionan con el concepto de una batalla estelar, en la cual el dios de la guerra y del Sol Huitzilopochtli, sale victorioso de la afrenta contra los 400 guerreros del sur y Coyolxauhqui, lo que dio origen a las estrellas y a la Luna. Algunas de las lajas tienen a los costados las representaciones de círculos, a manera de numerales, que posiblemente aludan a fechas calendáricas, sin embargo, se continúa con los estudios para determinar sí efectivamente indican alguna fecha.


publicado el 20 de Febrero de 2012
texto: INAH y www.aztlanvirtual.com
fotografía: INAH
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