Confirmada la multietnicidad de Teotihuacan

La procedencia de los antiguos habitantes del barrio de Teopancazco, cuyos vestigios se ubican al sureste de la antigua urbe de Teotihuacan, fue revelada a través de estudios de antropología física y evidencias arqueológicas, que arrojaron que se trató de migrantes de la costa del Golfo de México, posiblemente de lo que hoy es Veracruz, quienes habitaron en la Ciudad de los Dioses entre los años 150 y 600 d.C. A partir de análisis de paleodieta y estroncio, que permiten determinar el hábitat en que se desarrollaron los individuos, realizados a los restos óseos de más de 40 de los 117 entierros descubiertos en ese sitio, se determinó que se trató de personas de procedencia foránea, migrantes de diferentes latitudes provenientes de la costa del Golfo de México, aunque otro tanto también mostraban características locales que los ubican como nativos de Teotihuacan, lo que confirma el carácter multiétnico de esta ciudad prehispánica, donde habitaron diversos grupos provenientes de lo que actualmente es Oaxaca, Michoacán y Veracruz. Linda Manzanilla, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, durante su participación en la 5ª Mesa Redonda de Teotihuacan comentó:
La procedencia costera de quienes habitaron ese sector de la antigua ciudad, hoy San Sebastian Xolalopan, también se ha deducido a través de las costumbres funerarias. Frente al hecho de que los teotihuacanos generalmente enterraban a sus muertos en fosas bajo los pisos de sus viviendas, en Teopancazco se hallaron entierros inusitados de varios individuos masculinos decapitados y dispuestos cada uno en vasijas tapadas y cubiertas con cinabrio, ritual del que sólo tiene precedente en Cerro de las Mesas, Veracruz. Teopancazco pudo haber fungido como un centro independiente y artesanal dedicado a la producción de atavíos de las élites. Aquí predominaron las actividades de sastrería, según la evidencia encontrada en el sitio, que va desde instrumentos de hueso como agujas para unir telas de algodón, herramienta para trabajar cuero y pieles y leznas, instrumento para hacer agujeros y coser, hasta botones de concha y cerámica, colorantes para telas y plumas y pieles para bordar o coser. Asimismo se encontraron muchas especies de moluscos provenientes tanto del Golfo de México, como del Pacífico y del Caribe, además de caparazones de tortuga y armadillo, así como restos de cocodrilos y pinzas de cangrejo que pudieron formar parte de los trajes, atavíos y tocados que elaboraban. Lo anterior nos sugiere que en Teopancazco se manufacturaban los trajes y tocados de sacerdotes y militares, como los que se muestran en los murales y figurillas del lugar. A partir del análisis de figurillas de cerámica encontradas en el sitio, con representaciones de ancianos, mujeres, jugadores de pelota y militares, se ha podido determinar cómo eran algunos de los tocados y vestimentas que se confeccionaban, por ejemplo, armaduras rellenas de plumas o algodón, o pectorales construidos con diversas conchas. La antigua Ciudad de los Dioses tenía multietnicidad en el área de la periferia, integrada por gente común dedicada a actividades artesanales como alfarería, sastrería, estucadores, talladores de obsidiana, cerámica, lítica tallada y pulida y lapidaria, entre otras, de donde la élite media, conformada por sacerdotes y militares que regían los barrios, linajes poderosos y casas nobles de la ciudad obtenían diversos productos. Teotihuacan representa un reto intelectual por su heterogeneidad y complejidad por ser a la vez centro de manufacturas y movimientos de bienes; capital de un Estado con estrategia corporativa, y que tuvo una compleja trama de grupos sociales y étnicos entrelazados por actividades comunes como rituales y ceremonias. Además fue un sitio sagrado, un asentamiento estratégico en cuanto a recursos como la obsidiana, en fin, un escenario mesoamericano único del cual nos falta muchísimo por desentrañar y conocer


publicado el 06 de Noviembre de 2011
texto: INAH y www.aztlanvirtual.com
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