Restaurada una escultura olmeca en Chalcatzingo



Un relieve olmeca de más de una tonelada y media, con la imagen de tres felinos, y cuya antigüedad es de aproximadamente dos mil 800 años, representa el último monumento descubierto en Chalcatzingo, en el municipio morelense de Jantetelco, el único sitio prehispánico que se conoce en el Centro de México con grandes bajorrelieves. El hallazgo de esta antigua obra de más de 1,5 m de altura, fue registrado por investigadores del INAH a finales de abril, en la falda norte del Cerro Gordo o Chalcatzingo, durante las labores para abrir un nuevo circuito de visita en esa zona arqueológica.

Debido a que el monumento se halló fragmentado en 11 partes, los restauradores han estado efectuando labores de conservación, entre mayo y junio, que ahora permiten admirar la Tríada de los felinos de manera íntegra. Con este descubrimiento ascienden a 41 los monumentos descubiertos en Chalcatzingo desde sus primeras exploraciones en los años 30 del pasado siglo. Así mismo, ya son cuatro los que tienen figuras de felinos, animales temidos y venerados por los olmecas, quienes dejaron su impronta en este lugar en el periodo Preclásico Medio.

El arqueólogo Mario Córdova Tello, delegado del Centro INAH-Morelos y quien ha impulsado el Proyecto Arqueológico Chalcatzingo explicó:
Posiblemente este relieve fue realizado en el perfil del cerro, y con el paso del tiempo cayó fragmentándose en 11 pedazos, tal y como fue encontrado. Una de nuestras hipótesis es que para esa época hubo un friso a lo largo de todo el Cerro Chalcatzingo, como se observa en el área donde está el bajorrelieve denominado El Rey, y otros cercanos a éste. Los tres felinos que se observan en el relieve están labrados de perfil, sentados y mirando al poniente. Todos exhiben en los maxilares superiores un gran colmillo, y cada uno presenta diseños distintos en la cabeza. Toda la escena está rodeada por grandes volutas. Faltan estudios iconográficos en torno a ésta y las demás manifestaciones talladas de Chalcatzingo. Hasta el momento nos hemos dedicado a la conservación de estos monumentos, de modo que varios de ellos han sido restaurados y protegidos con una cubierta, cuyo diseño no rompe con la visual del sitio. El siguiente paso es complementar los registros fotográficos y de dibujo arqueológico, con planos tridimensionales que son mucho más exactos. Otro de los grandes relieves que ya pueden ser admirados por el público, es el conocido como La Procesión o Los Olmecas Caminantes, que muestra cuatro figuras de hombres ricamente ataviados, todos de perfil, tres de pie y uno recostado. Hoy mediante labores con las que se rebajó la roca que estaba al frente y que ocultaba la imagen, este relieve ya puede ser apreciado y estudiado directamente. Dicha pared rocosa fue eliminada hasta el nivel que se requería para apreciar el diseño. También con el fin de que los visitantes puedan apreciar adecuadamente el relieve, se construyó un mirador con los bloques de piedra sustraídos.


publicado el 27 de Julio de 2011
texto: INAH y www.aztlanvirtual.com
fotografía: INAH
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