El gobierno del Tajín

Nuevas hipótesis sobre la etapa final y la forma de gobierno de la ciudad prehispánica del Tajín, que señalan que el mandato de esta antigua ciudad no fue exclusivo de una sola persona sino de varios individuos, fueron dadas a conocer recientemente por el doctor Arturo Pascual, de la Universidad Nacional Autónoma de México. Según esta hipótesis, la ciudad experimentó en su última fase intensas transformaciones en su forma de gobierno e ideología que quedaron plasmadas en su arquitectura e iconografía.

En este sentido, indicó que alrededor de los años 800-850 d.C. esta antigua ciudad mesoamericana vivió un cambio profundo en su gobierno con el ascenso de un nuevo grupo de linaje vinculado a la figura de Trece Conejo, dignatario referido en las pilastras labradas del Edificio de las Columnas. Sin embargo, en los relieves de dichos pilares están representados personajes que ostentan este mismo nombre calendárico; se tienen tanto en los pórticos poniente (800-850 d.C.) como oriente (900-950 d.C.).

Arturo Pascual explicó:
Con esta evidencia, sabiendo que hay más de un siglo entre ambos grupos escultóricos, no es posible suponer que se trate del mismo gobernante. En todo caso, parecen ser personajes diferentes referidos a un mismo grupo de linaje y no figuraciones distintas de un individuo concreto. Yo creo que Trece Conejo y los suyos no necesariamente eran gente venida de otro lugar de Mesoamérica, pues no acabaron de golpe con el universo cultural del Tajín. En cambio, los datos arqueológicos del Edificio de las Columnas muestran una secuencia de hechos, que corre en el sentido de la transformación, pero que aún así intenta equilibrarse en los principios que armonizaban tradicionalmente a la sociedad. La mención de otros personajes en las pilastras del Edificio de las Columnas, como los señores Cinco Venado y Ocho Movimiento, no alude a un gobierno compartido en Tajín, sino a un esquema de delegación del poder en cuanto a funciones administrativas. Si queremos retratar la época final de la civilización de Tajín tal vez debamos apretar menos las cosas, lo que en realidad ya advierte sobre un escenario político y social mucho más dinámico, para acomodarlas en un lapso mayor, mismo que deberá ir aproximadamente del año 800 al 1200 d.C. Hacia el año 800 d.C. Tajín vivió uno de sus últimos momentos de florecimiento cultural, arquitectónicamente representado por el complejo del Edificio de las Columnas. Entre 1100 y 1200 d.C. las reformas constructivas fueron cada vez menores, quizá provistas de una técnica mucho más burda en lo que hace a la albañilería de piedra, pero no por ello dejaron de imprimir su sello particular. Esta etapa final de Tajín, concretamente entre los años 800 y 900 d.C. también estuvo marcada por la observación de los astros, una actividad reservada a la élite y que incluso llevó al recuento calendárico de las apariciones de Venus como estrella de la mañana. El tema es particularmente importante al comprobar que cuando menos en los relieves escultóricos del Edificio de las Columnas existe la noción de deidades que descienden desde un plano celeste para manifestarse en el universo de los hombres. Es el caso de Tlahuizcalpantecuhtli, deidad armada de saetas que se relaciona con la guerra, el sacrificio humano y con Venus en su modalidad de estrella matutina. Esa fue la etapa que experimentó Tajín, que le modeló un último rostro a la ciudad, ya sin estar presentes los dignatarios del signo Trece Conejo, inmersa en una nueva ideología de corte militar, absolutamente de élite, muy propia del Epiclásico en Mesoamérica."


publicado el 17 de Abril de 2011
texto: www.aztlanvirtual.com e INAH
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