Descubiertos objetos de cobre en Chiapas



Arqueólogos del INAH han descubierto cuatro colgantes prehispánicos de cobre en el sitio arqueológico de Lagartero, en el estado mexicano de Chiapas. Las piezas de más de 600 años de antigüedad presentan la forma de cabeza de lagarto, lo que confirma que el nombre de este lugar de filiación maya en esa época debió aludir a este reptil, símbolo del inframundo para esa cultura. La importancia del hallazgo reside en que es la primera vez que se encuentran piezas de este metal en Lagartero. La investigadora Sonia Rivero Torres informó que:

Recientes análisis de espectroscopía de rayos por energía dispersiva (EDAX) realizados en el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares, determinaron que se trata de una aleación, al contener carbono, oxígeno, silicio y calcio, así como hierro y cobre en mayor proporción. Debido a su asociación con un entierro múltiple, localizado en el lado oeste de la Pirámide 2, los pequeños objetos de orfebrería deben corresponder al Posclásico Tardío y aunque se sabe que fueron hechos con la técnica ancestral de molde a la cera perdida, se desconoce dónde fueron manufacturados. En 1990 comenzaron los trabajos arqueológicos en Lagartero, actualmente llevamos 13 temporadas de campo y nunca habíamos encontrado materiales de cobre, todo indica que las figuras de cabeza de lagarto debieron mandarse a hacer en otro sitio, con la condición de representar este animal que es un símbolo del inframundo en la cultura maya. La única mina prehispánica que se ha excavado, dedicada a la fundición de cobre, se localiza en El Teúl, al sur de Zacatecas, sin embargo, falta investigar más este aspecto en el sureste del país; en el siglo XX se exploró una mina cerca de Pichucalco, Chiapas y tal vez podrían encontrarse otras en la Sierra Madre, pero insisto, faltan estudios. Debido a que los huesos, junto a los cuales se encontraron los colgantes de cobre, estaban revueltos, es imposible saber a qué individuo debió pertenecer el sartal. El registro de 15 cráneos hace suponer que una cantidad semejante de cadáveres fue depositada. Se piensa que estos individuos fueron enterrados en una especie de fosa común u osario, hecha después de haberse construido la última etapa de la Pirámide 2, rompiendo primero el muro para colocarlos y posteriormente volvieron a tapiar. Sólo en esta pirámide que es la más grande y que delimita la plaza principal por el lado Este, hemos encontrado e investigado dos osarios, y descubrimos otro que probablemente excavaremos en la temporada de campo de 2011."


publicado el 2 de Abril de 2011
texto: INAH y www.aztlanvirtual.com
fotografía: INAH
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