La alimentación de los mayas

El zooarqueólogo de la Universidad Autónoma de Yucatán, Cristopher Gözt, ha dado a conocer una teoría que explicaría el desinterés de los mayas prehispánicos por domesticar animales ya que según él, podían obtener productos cárnicos en las milpas con mucha facilidad.

De acuerdo con diversos estudios vinculados con la alimentación de los mayas, en especial de las élites, se ha comprobado que existía una relación vinculante entre los animales que son atraídos a la milpa y la caza que se daba en la misma. Por ello los mayas precolombinos no se vieron en la necesidad de domesticar animales.

Cristopher señaló que:
Si querían cazar un animal se iban a la milpa, muy diferente a lo que sucedía en el centro del país. Gracias a estudios de la UADY y del INAH, en palacios y pirámides mayas, se ha determinado que la alimentación de la élite maya era cárnica. Estaba formada por un grupo de animales adaptados a los sistemas agriculturales que se siguen tradicionalmente por la cultura maya, el venado cola blanca, el pecarí de collar, el pavo de monte y la iguana. Son animales que no se encuentran con frecuencia en la selva cerrada y están adaptados a espacios alterados, ambientes antrópicos modificados por la presencia milenaria de personas que van poniendo una milpa, cortan y deforestan en otra parte. El padrón de asentamiento, las frecuentes milpas y su tamaño, permitían la caza en jardines o milpas. El que quería cazar un animal se va a la milpa y caza los animales que se ven atraídos por los frutos que allá se cultivaban. Al tener ese esquema de producción de carne, los mayas prehispánicos se ahorraban la necesidad de domesticar a los animales. Lo que creo es que el sistema de producción milpera y de caza es tan establecido que nadie tenía la necesidad de domesticar un animal, lo que cuesta mucho más trabajo, pues implica proteger el animal, cuidarlo, ver que no se enferme, alimentarlo, cercarlo, pero si los mayas tenían un sistema en tiempos prehispánicos en el que los animales se autoalimentaban, no tenían que preocuparse de ello, lo único que debían de hacer es su milpa y cosechar. Podemos aprender mucho de los mayas prehispánicos por tener un sistema fantástico de adaptación que ha creado una especie de ciclo que se autoalimenta. Obviamente hay modificaciones a lo largo del tiempo, pero es algo muy práctico. Quizá por ello los mayas nunca estuvieron interesados en domesticar a animales, como sucedió en el viejo continente con las cabras, los ganados, donde la inversión de trabajo fue tremenda para el poco resultado que se obtuvo.



publicado el 19 de Noviembre de 2010
texto: www.aztlanvirtual.com y La Jornada
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