Esqueleto de 10.000 años puede explicar el poblamiento de América

Uno de los esqueletos humanos más antiguos de América, que vivió durante la Era de Hielo hace más de 10 mil años, ha sido hallado en una cueva inundada de la Península de Yucatán, junto con toda la información que guardó por siglos. Este descubrimiento permitirá revelar nuevos datos sobre el controvertido tema del poblamiento de América.
El Joven de Chan Hol (llamado así por el nombre del cenote donde fue hallado) presenta un escaso desgaste del esmalte de sus dientes (que normalmente indica una edad joven) y es el cuarto esqueleto de uno de los predecesores más remotos en el continente americano. El esqueleto fue hallado cueva adentro a 542 metros de longitud y 8,3 de profundidad, en una caverna donde abundan estalagmitas y a la que sólo se llega por intrincados laberintos, también inundados y completamente oscuros. Los antropólogos físicos de la UNAM que lo analizaron en superficie piensan que el cuerpo fue colocado en la cueva en una ceremonia funeraria realizada al final del Pleistoceno, cuando el nivel del mar estaba 150 metros más abajo, y antes de que se inundaran esas cavernas que, probablemente, el Joven de Chan Hol conoció y recorrió secas.
Junto con los esqueletos de la Mujer de Naharon, La Mujer de las Palmas y El Hombre del Templo, descubiertos también en el interior de cuevas inundadas cercanas a Tulum en años recientes, el Joven de Chal Hol es pieza clave para entender el poblamiento de América, ya que fortalece la hipótesis de que el continente americano se pobló a partir de varias migraciones provenientes de Asia.
Arturo González, especialista en paleobiología, coordinador del proyecto Estudio de los Hombres Precerámicos en la Península de Yucatán y director del Museo del Desierto de Coahuila explicó:
El Joven de Chan Hol (llamado así por el nombre del cenote donde fue hallado) presenta un escaso desgaste del esmalte de sus dientes (que normalmente indica una edad joven) y es el cuarto esqueleto de uno de los predecesores más remotos en el continente americano. El esqueleto fue hallado cueva adentro a 542 metros de longitud y 8,3 de profundidad, en una caverna donde abundan estalagmitas y a la que sólo se llega por intrincados laberintos, también inundados y completamente oscuros. Los antropólogos físicos de la UNAM que lo analizaron en superficie piensan que el cuerpo fue colocado en la cueva en una ceremonia funeraria realizada al final del Pleistoceno, cuando el nivel del mar estaba 150 metros más abajo, y antes de que se inundaran esas cavernas que, probablemente, el Joven de Chan Hol conoció y recorrió secas.
Junto con los esqueletos de la Mujer de Naharon, La Mujer de las Palmas y El Hombre del Templo, descubiertos también en el interior de cuevas inundadas cercanas a Tulum en años recientes, el Joven de Chal Hol es pieza clave para entender el poblamiento de América, ya que fortalece la hipótesis de que el continente americano se pobló a partir de varias migraciones provenientes de Asia.
Arturo González, especialista en paleobiología, coordinador del proyecto Estudio de los Hombres Precerámicos en la Península de Yucatán y director del Museo del Desierto de Coahuila explicó:
Estas cuatro osamentas, halladas en cuevas inundadas de Quintana Roo, revelan migraciones procedentes del sureste asiático anteriores a las conocidas hasta ahora como grupos clovis, que habrían cruzado desde el norte de Asia, también por el Estrecho de Bering, al final de la Era de Hielo. Nuestros fechamientos han comprobado que las osamentas colectadas en estas cuevas pertenecen a individuos de grupos preclovis, y se enmarcan dentro de los escasos restos humanos del Pleistoceno Terminal americano, cuyas características físicas se asemejan a la gente del centro y sur de Asia, lo que sugiere diversas migraciones hacia el continente.
| publicado el 26 de Agosto de 2010 texto: www.aztlanvirtual.com y INAH fotografía: INAH enlace permanente |

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