Nueva hipótesis sobre los alineamientos en El Tajín

Se ha formulado una nueva hipótesis sobre la causa que determinó el diseño urbanístico de El Tajín, según la cual, se utilizó una correspondencia con una elevación ubicada al Este y que estaría reproduciendo el concepto simbólico del llamado “cerro de los mantenimientos”. Esta nueva interpretación deriva de una serie de estudios en materia de arqueología del paisaje, en la que el entorno natural de El Tajín comienza a ser tomado como el punto de referencia del antiguo asentamiento totonaca.
Patricia Castillo Peña, directora académica de la Zona Arqueológica de El Tajín explicó:
Patricia Castillo Peña, directora académica de la Zona Arqueológica de El Tajín explicó:
Hasta ahora se abordaba la importancia de esta ciudad a partir de su arquitectura o de su tamaño, pero nuestra propuesta es que su proyección como urbe hacia el año 600 d.C. estuvo determinada por aspectos simbólicos propios de la tradición mesoamericana. De esa manera, las construcciones de El Tajín no sólo cumplieron funciones de carácter administrativo o ceremonial. En particular cuatro de ellas: la cancha del Juego de Pelota Sur, el Edificio de las Columnas, el Edificio de los Nichos y la Gran Xicalcoliuhqui, emularon conceptos relativos al cumplimiento del ciclo vital, principalmente durante la última fase de ocupación de la ciudad, entre los años 800 y 1200 d.C. En la cima y la parte media del cerro que se localiza al Este de El Tajín que estaría cumpliendo el papel del “cerro de los mantenimientos”, fueron construidos una serie de altares. También nos percatamos que el cerro tiene un eje fundamental con respecto a las cuatro estructuras más emblemáticas del sitio: la cancha del Juego de Pelota Sur, el Edificio de las Columnas, el Edificio de los Nichos y la Gran Xicalcoliuhqui, las cuales fueron edificadas en el Epiclásico tras el arribo del gobernante Trece Conejo. Por ejemplo, la cancha del Juego de Pelota Sur tiene una orientación este-oeste, de tal suerte que se ajusta con la salida del sol atrás del cerro y marca una trayectoria en dirección con otra estructura importante, el Palacio de las Columnas, que fue construido a la llegada de Trece Conejo y donde además de escenas en relieve del juego de pelota, ha sido identificada la representación iconográfica del cerro mítico. Entre 800 y 1200 d.C., la llegada de Trece Conejo dio pie a la modificación de los edificios tempranos de la Plaza del Arroyo, de esa manera, en su parte superior les fueron montados un par de altares, aludiendo a la idea del ‘cerro de los mantenimientos’, y también se les agregaron más escalinatas. Trece Conejo justificó su llegada como representante de Quetzalcóatl, y a su vez pudo personificar un mito de origen para legitimar su linaje, apropiándose de las cosas que ya estaban en El Tajín pero dándoles una nueva vista.
| publicado el 22 de Abril de 2010 texto: www.aztlanvirtual.com e INAH fotografía: INAH enlace permanente |

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