Tlaloc y los Mayas
Hace más de un milenio se produjo una terrible y prolongada sequía en Uxmal, en la península de Yucatán. Este hecho propicio que los Mayas del lugar, además de venerar a su dios de la lluvia, Chaac, comenzarán a adorar al dios de la lluvia del altiplano central, Tlaloc. Esto lo revelan diversas representaciones escultóricas en los principales templos de Uxmal, concretamente en la Torre de los Mascarones, en el edificio de las Monjas o en los remates de la Pirámide del Advino.
Esta adaptación del pueblo Maya en un intento desesperado de paliar la sequía se ha datado entre los años 900 y 950 d.C. ¿Se produjo entonces una falta de fe en su propio dios?. Los investigadores no lo creen y más bien piensan en que solicitaron un apoyo a una situación demasiado complicada.
Lo que sí parece evidente es que recurrir a una deidad extranjera por parte de los Mayas no ha sido un hecho frecuente, pero el constante intercambio comercial y cultural dio sus frutos en un momento de desesperación. José Huchim, director de la zona arqueológica de Uxmal explicó que:
En Uxmal, Tlaloc se representó con dos serpientes entrelazadas, cuyos cuerpos forman sus ojos rodeados por aros y una nariz retorcida, al unirse, las fauces de los reptiles figuran la boca con los distintivos seis ganchos o colmillos.
Esta adaptación del pueblo Maya en un intento desesperado de paliar la sequía se ha datado entre los años 900 y 950 d.C. ¿Se produjo entonces una falta de fe en su propio dios?. Los investigadores no lo creen y más bien piensan en que solicitaron un apoyo a una situación demasiado complicada.
Lo que sí parece evidente es que recurrir a una deidad extranjera por parte de los Mayas no ha sido un hecho frecuente, pero el constante intercambio comercial y cultural dio sus frutos en un momento de desesperación. José Huchim, director de la zona arqueológica de Uxmal explicó que:
En determinado momento, ante una fuerte crisis en sus ciudades como pudo ser una prolongada sequía, el contacto con exitosos modelos ajenos a la cultura maya podría haber motivado el uso de los mismos por voluntad propia, sin que esto representara una imposición.
En Uxmal, Tlaloc se representó con dos serpientes entrelazadas, cuyos cuerpos forman sus ojos rodeados por aros y una nariz retorcida, al unirse, las fauces de los reptiles figuran la boca con los distintivos seis ganchos o colmillos.
| publicado el 16 de Mayo de 2009 texto: www.aztlanvirtual.com e INAH enlace permanente |

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